Las Fiestas Patronales en honor a Nuestra Señora la Virgen del Prado llenaron de vida y alegría las calles de Domingo Pérez. Una jornada marcada por la devoción, la tradición y el encuentro entre vecinos y visitantes.
Por la mañana, los más pequeños disfrutaron de la esperada fiesta de la espuma, un momento cargado de risas y diversión que se ha convertido ya en una cita imprescindible dentro del programa festivo. La plaza se transformó en un escenario único para el juego, la ilusión y la convivencia familiar.
Al caer la noche, la música fue la gran protagonista. Una animada orquesta hizo vibrar a todos los asistentes, que se dieron cita para compartir baile, canciones y un ambiente festivo que se prolongó hasta altas horas.
Estas celebraciones son un reflejo del espíritu acogedor de Domingo Pérez, donde tradición y diversión se unen para honrar a la patrona y reforzar los lazos de toda la comunidad.







